El ulmo: el árbol que perfuma los bosques de la Cordillera de la Costa en la Región de Los Lagos

Equipo de Tierra Miel trabajando en el colmenar, en los bosques de la Cordillera de la Costa, Región de Los Lagos

En la franja costera del sur de Chile, entre la provincia de Arauco y la isla de Chiloé, la Cordillera de la Costa esconde uno de los ecosistemas más singulares del país: el bosque valdiviano, un bosque templado lluvioso que solo existe en un puñado de lugares en el mundo. Ahí, entre la humedad constante y la niebla que sube desde el Pacífico, crece un árbol que marca el calendario de miles de apicultores del sur: el ulmo.

Equipo de Tierra Miel trabajando en el colmenar, en los bosques de la Cordillera de la Costa, Región de Los Lagos
Nuestro equipo trabajando directamente en el colmenar, en plena Cordillera de la Costa, Región de Los Lagos.

Un árbol que solo crece donde el bosque está sano

El ulmo (Eucryphia cordifolia), conocido también como roble de Chiloé o muermo, es un árbol siempreverde que puede alcanzar hasta 40 metros de altura y casi 2 metros de diámetro de tronco. Habita exclusivamente el bosque valdiviano, distribuyéndose desde la provincia de Arauco (Región del Biobío) hasta la isla de Chiloé, concentrado en la zona costera de la cordillera hasta los 700 metros sobre el nivel del mar, donde la humedad y las lluvias frecuentes son parte del paisaje todo el año.

Cuando el ulmo florece, se terminó el verano

Así dice el dicho popular del sur de Chile. El ulmo florece entre febrero y abril, cubriéndose de flores blancas que parecen nieve sobre el verde del bosque. No florece todos los años con la misma intensidad: su floración más abundante ocurre cada seis a ocho años, dependiendo de las condiciones de lluvia. Cuando florece, se convierte en una fuente de alimento clave para la fauna nativa — solo en Chiloé se han documentado más de 50 especies de insectos que se alimentan de su néctar.

La miel que nace de este bosque

Cuando las abejas recolectan el néctar del ulmo, producen una miel muy distinta a la miel multifloral común: de color blanquecino a marfil, textura cremosa y aroma marcadamente perfumado. Es una de las mieles monoflorales más valoradas del sur de Chile, reconocida además por sus propiedades balsámicas, antibacterianas y fungicidas.

Pero hay algo más importante detrás de esta miel: su producción ayuda a conservar el bosque nativo. Para que las colmenas produzcan miel de ulmo, el bosque tiene que seguir en pie — sano, húmedo y florecido. Cada colmena instalada en estos territorios depende directamente de que ese ecosistema se mantenga intacto, lo que convierte a la apicultura de la zona en un aliado natural de la conservación forestal.

Nuestro trabajo en estos bosques

En Tierra Miel trabajamos directamente en estos territorios, en plena Cordillera de la Costa de la Región de Los Lagos. Cada colmena que instalamos está rodeada de bosque nativo, y cada temporada dependemos de que estos ecosistemas sigan sanos para poder trabajar la miel que después llega a tus manos. Por eso el cuidado del bosque no es un discurso aparte de lo que hacemos: es, literalmente, la base de nuestro trabajo.

Fuentes:
Wikipedia — Miel de ulmo
Ladera Sur — Cuando el ulmo florece, se terminó el verano
Wikipedia — Cordillera Pelada